viernes, 31 de diciembre de 2010

Fernando Cabrera con Mateína en su ultimo programa.

Mateína cerró su ciclo de más de ocho años ininterrumpidos en 1410 AM Libre con un especial. Fernando Cabrera vino a recorrer su nuevo disco, "Canciones propias" (Ayuí, 2010), el viernes 17 de diciembre de 2010. En la mesa con Cabrera: Jorge Temponi, Mariana Lobo y Andrés Pampillón. Sergio Tricánico en los controles. Hubo mensajes finales y al cierre despedida. Para escuchar, clic acá.

jueves, 30 de diciembre de 2010

Fernando Cabrera en el Festival De Medio y Medio



El Festival de Medio y Medio llega a su aniversario número 15 y lo celebra por primera vez con doble grilla de conciertos, una más extensa en Punta Ballena, desde mañana y hasta el 6 de marzo, y otra en Montevideo, en el escenario de Lindolfo Teatro.

Con la idea de recuperar el clima y el espíritu de los legendarios clubes de jazz, estos conciertos esteños (y ahora también montevideanos) reúnen a los principales exponentes de la música popular de Uruguay y Argentina que han hecho de la mixtura de tradiciones, el virtuosismo, la improvisación (bien entendida), la creatividad que resiste modas efímeras, los elementos sustanciales de sus opciones estéticas.

La doble apertura, que desde la primera edición del Festival está reservada para la familia Fattoruso, es el ejemplo obvio y, no obstante, el mejor. Para este año, Hugo, ganador del Premio Gardel 2010 por su álbum Café y bar ciencia fictiona, será el encargado de abrir junto a Litto Nebbia como artista invitado, mañana y pasado en el local de Medio y Medio en Punta Ballena (en continuación Camino Lussich, a media cuadra de la playa Portezuelo).

Un dúo que, como comentó Nebbia a El País, tendrá un amplio set dedicado a la improvisación e incluirá también parte de los repertorios de dos agrupaciones de los años sesenta que los tuvieron como líderes: Los Gatos y Los Shakers.

Los antecedentes son bien conocidos, así como sus ingresos a la mitología de la música popular regional. Para Nebbia, ese pasado es un punto de partida, la referencia, desde el cual encarar el futuro, esa dimensión que sólo se construye a partir de la creación (o el enfoque genuino por la creación), aunque la industria musical se empeñe en diluirla en sus lacrimógenos lamentos por la crisis y su culto al factor numérico.

Y ambos artistas, también se sabe, han demostrado con sus proyectos que ese factor, que suele afirmar la omnipotencia del lenguaje de las estadísticas, no es condición primera ni última para dar forma a la comunicación estético-artística. Antes, subrayó Nebbia, está esa inefable necesidad de buscar, de crear, de decir cosas.

EL ARRANQUE. Cumplida esta apertura a lo Fattoruso, el Festival propiamente dicho comenzará el 1º y 2 de enero con el regreso de Chango Spasiuk, que este año diera un formidable concierto en el teatro Solís.

El resto de la grilla, tanto para los dos escenarios del Este (Escenario Fattoruso y Escenario Parque) como en Montevideo, tendrá varias figuras que ya han actuado en ediciones anteriores. Una de las sorpresas será el concierto de León Gieco, otro hito del rock argentino, que será el Día de Reyes en el Escenario Parque. Luego le seguirán Jaime Roos, al día siguiente, la original y fresca (y saludablemente alocada) propuesta de los brasileños Hermeto Pascoal y Aline Morena (el 8), también de Brasil la legendaria Lenny Andrade que actuará en tres fechas: 13, 14 y 15.

La siguiente fase estará dedicada a los tributos. Primero con Piazzolla x Piazzolla, el 20 y 21, con Pipi Piazzolla y Escalandrum de Argentina, y luego Guillermo Klein junto a Base de Nave en un homenaje a Gustavo "Cuchi" Leguizamón (22 y 23). Y para cerrar enero, Pedro Aznar presentará su nuevo disco, A solas con el mundo, los días 27, 28 y 29. En febrero llegarán, entre otros, Luis Salinas, Vitor Ramil, Liliana Herrero. Y en marzo, Fernando Cabrera y Rubén Rada.

Para Montevideo, en Lindolfo, la grilla estará concentrada en los cuatro jueves de febrero, con Fattoruso-Maza-Amuedo Fattoruso, Salinas, Ramil y al final Liliana Herrero.

El País Digital

sábado, 11 de diciembre de 2010

"Nunca mas a mi lado"




“Nunca más a mi lado”
Así se llama la canción realizada por varios famosos contra la violencia doméstica.

“Nunca más a mi lado” es el nombre del tema que realizó el grupo uruguayo No te va a gustar y que fue interpretado por varios famosos para una campañá contra la violencia doméstica. La iniciativa es en coordinación con Bancada Bicameral Femenina y la Red Uruguaya contra la Violencia Doméstica y Sexual.

Sebastián Teysera, Larbanois y Carrero, Ruben Rada, Alejandro Spuntone, Fernando Cabrera, Federico Lima, el escritor Eduardo Galeano y profesionales de diferentes áreas como Martín Dibarboure, Claudio Invernizzi y Guillermo Varela son algunos de los famosos que se sumaron a esta iniciativa.

Esta grabación será un insumo para la difusión y puesta en marcha de la recaudación de fondos a través de Ancel, los cuales se destinarán al trabajo preventivo en todo el país.

Todos los interesados podrán bajar el tema a su celular y contribuir con la campaña.

martes, 7 de diciembre de 2010

Cabrera, Estramin, Darnauchans



Cabrera en la "Noche de los museos"-2007 -interpretando Morir en la capital de Pablo

Estramin y El instrumento de Darnauchans en el Palacio Taranco, aqui un video de

aquella noche donde Fernando Homenajeaba a estos dos grandes de la musica

nacional .

sábado, 30 de octubre de 2010

"Son temas que siento como propios"



Acaba de lanzar su último disco de estudio, "Canciones propias" (Ayuí, 2010), en el que registró, por primera vez en su extensa carrera, una selección de títulos clásicos del cancionero popular uruguayo. Y los próximos 5 y 6 de noviembre, 21.30, presentará este nuevo material en Lindolfo junto a su banda.

Su posición ante este nuevo proyecto no tiene dobleces: "no creo estar haciendo un trabajo de rescate, de arqueología, o de homenaje a cosas del pasado que tengo la pretensión de traerlas al presente, para nuevos públicos". Son, agrega, canciones que siente como propias y parte fundamental de su historia de vida. Y allí están Aníbal Sampayo, Alfredo Zitarrosa, Eduardo Darnauchans, Eduardo Mateo, Osiris Rodríguez Castillo, Rubén Rada, Dino, Pablo Estramín. "Artistas criollos y urbanos", subraya, que no han perdido su vigencia ni son tan antiguos: forman parte del entramado simbólico que hace al presente. Por otro lado, un proyecto así "es algo que nunca hice: tomar canciones de otros y transformarlas... intervenirlas... un proceso de desarmar para volver a armar". La suma de estas variables (de pensamiento y arte) dan como resultado, entonces, Canciones propias. Un disco muy personal, muy Cabrera, que también fue, en su proceso de gestación, una experiencia innovadora en la concepción arreglística, interpetativa, y en el proceso (muy breve) de grabación.


-¿Cómo surgió el título (Canciones propias) de este disco, el primero de su discografía que está dedicado a revisitar a otros compositores?

-Porque siento así estas canciones. Muchas de ellas están conmigo desde los seis años, del tiempo con mi profesora de guitarra, el coro de la escuela. Gurí pescador, Río de los pájaros, Recordándote de Zitarrosa. Tampoco me parece una idea demasiado brillante. Es un juego de palabras. Pero es muy certero. Son temas que uno se los apropia, interviene, desarma y vuelve armar. Es un poco eso. Parafraseando a Liliana Herrero, que tiene una amplia formación filosófica, fue deconstruir para volver a construir. Cuando ella agarra autores argentinos los desarma y los reconstruye. Esa es un poco la actitud de este disco mío. También es un chiste: es el primer disco mío que no tiene canciones mías.

-Era el título cantado...

-No tuve que pensarlo mucho. Fue como el único título que se me podía haber ocurrido. No me imagino otro.

-¿Quedaron muchas canciones fuera de la lista final?

-Sí, muchísimas. Podría hacer diez discos de estos. Si elegía a El Sabalero, ¿cuántos tendría que hacer? Y con Zitarrosa, Marquitos Velásquez, Mateo, Dino, Darnauchans, Rada, lo mismo. Con los repertorios de cada uno de estos artistas se podría hacer un disco.

-Entonces, ¿qué variables pesaron en el proceso de selección?

-Las que están fueron elegidas en función de lo cómodo que me quedaban para la voz, la cercanía afectiva. Son canciones que me permitían encarar un arreglo, que me motivaban por la melodía, la estructura de acordes. Eso me generaba algo interesante, una novedad. No es que haya habido una elección basada en algún tipo de pauta, no sé… Son canciones que vengo tocando hace muchísimos años. Fueron elegidas porque me facilitaban una manera personal de hacerlas. Y ahí está la cuestión de siempre: el de la versión.

-El dilema: ¿la versión es el derivado de un original o es una nueva existencia de esa canción?

-Ojalá pase eso último acá. Yo no lo había pensado así, pero me parece bárbaro que así sea. Es como si la canción naciera de nuevo.

-Quizás a la canción (o al "original") habría que (re) pensarlo como una forma que está más allá de las notas que suenan en una realización puntual...

-De hecho, para el mismo autor, a veces, hay otras versiones, variantes, existencias de una misma canción. A mí me pasa con mis canciones y sé que le pasa a mucha gente. Incluso algunos las vuelven a grabar con otro enfoque. Por ejemplo, han pasado quince años y uno es otro, diferente. Gardel regrababa las canciones con otras guitarras, con otros arreglos.

-Además del tango, el jazz puede ser otro caso a considerar.

-Justamente,creo que este disco tiene un encare jazzístico. Y esto lo digo con cierto cuidado porque no siempre puede ser bien interpretado. Por lo que agrego: no estoy haciendo jazz. No hay el menor vínculo con la música afro norteamericana en Canciones propias. Ahora, la actitud mía y la de los músicos al hacerlo fue la misma del jazzista que toma un estándar, un viejo clásico, una canción del pasado, y la hace a su modo, con buenas dosis de improvisación y otras con estructuras predefinidas antes de tocarlas; y a cada canción se le dio otro fraseo, otra manera de cantar. Allí creo que hay una influencia del jazz que no es visible, musical, sino de actitud. Es algo que también pasa con otro género contemporáneo que es el rock.

-Otro género al que ha tomado como fuente en varios discos anteriores.

-Sí. En algunos casos, y no sólo en este disco, he tomado características, enfoques, puntos de vista, del rock. Lo que tampoco quiere decir que esté repitiendo o materializando, a mi manera, elementos concretos de ese lenguaje. Es la actitud mental. Una de las cosas que tiene el rock -y es algo, me da la impresión, que los roqueros uruguayos no se dieron cuenta todavía- es que celebra, investiga, profundiza, en sus raíces culturales. Y acá, a veces, los roqueros vuelven sobre las raíces de Estados Unidos. Allá, los roqueros investigan su folklore. A esa lección del se ve que muchos faltaron acá: toman todo del rock, menos eso. Yo reivindico esto otro: tomar de otras culturas, de otros géneros, el enfoque y no los materiales concretos.

- Volviendo a Canciones propias, ¿qué músicos participaron en la grabación?

-Trabajé con los músicos que integran mi banda desde hace tiempo, más el agregado de uno. Ahí están Federico Righi en bajo, Ricardo Gómez en batería, más Herman Klang en teclados, que se integró al grupo hace poco tiempo. Compositor, pianista, arreglador. Se integró muy rápidamente al funcionamiento que nosotros traíamos como trío desde hace casi quince años o más. Ya está tocando con nosotros desde hace algún tiempo, pero éste es el primer disco con él.

-¿Cómo fue el trabajo en el estudio?

-El disco se puede decir que fue grabado casi en vivo. Por suerte conocimos un estudio, que se llama Oasis, por recomendación de Óscar Pessano, que estuvo encargado de toda la previa, investigar dónde grabar. Ese estudio tiene una sala espectacular, con una acústica natural increíble, que nos permitió trabajar con todo el cuarteto a la vez y con gran comodidad, todos pudiéndonos mirar. Y tocamos en vivo como si fuera un recital. Yo grababa unas voces guía mientras tocábamos. Hacíamos cada tema varias veces hasta quedar conformes. Inmediatamente que la elegíamos, los muchachos se iban a la cabina de control, y yo ponía la voz definitiva. Hacía tres tomas de cada canción, una detrás de la otra. Eso está bueno porque conservás el espíritu de la interpretación. Después se guardaban las tomas y pasábamos al siguiente tema, y repetíamos el procedimiento. Así, en tres o cuatro días, afuera y el disco estaba pronto.

-Un cambio importante respecto a sus discos anteriores.

-Claro, no era aquello de primero la batería, otro día las guitarras, después los coros y pasabas meses trabajando. Así grabé toda mi vida, y me gusta. Grabar unas pistas, irte para tu casa varios días, y pensar qué le agregás, volver al estudio y hacer otras tomas. Es muy enriquecedor. Pero acá, por el material que era estaba bueno hacer el experimento: sacar ese clima que hay cuando están todos juntos. El empaste que se logra es acústico pero también (y sobre todo) psicológico.

-¿Se siente conforme con el resultado de este proyecto?

-El resultado fue buenísimo, tanto en lo instrumental como en mi participación vocal. Me sentí muy cómodo. Estaba cantando casi dentro de la misma toma de los instrumentos. Cantaba con la emoción de estar en vivo, con el público delante. Eso generó varios momentos muy fuertes, emotivos, entre los cuatro músicos y que no se dan usualmente en otras formas de grabar. Fue la grabación más emotiva de mi vida. El disco lo hicimos a flor de piel.
"Canciones propias" a futuro

Con el flamante disco ya en la calle, y tras las dos presentaciones en la sala de Lindolfo (el viernes 5 y sábado 6 de noviembre), los planes de Cabrera no saturan la agenda. "Esto en Lindolfo es algo inicial que hacemos. El fin de año es un momento muy cargado, abarrotado de eventos, por lo que prefiero dejar pasar unos meses, luego el verano. El año que viene vamos a hacer varias actuaciones en el Interior y una más grande, contundente en Montevideo. Así que hacemos esto ahora, una especie de aviso de que el disco ya está en la calle". Lo que sí está marcado con rojo en su agenda son las canciones nuevas. "Tengo apuro de hacer un disco con mis canciones. Se me han acumulado un montón de canciones en estos últimos años, te diría que más de cien y pico. Claro, eso te empuja, te pone en alerta. Pero todavía tenemos que terminar esta etapa y después comenzaremos la próxima". "Canciones propias" recién ha salido del horno; y "es un material que siento como muy mío". Además de las canciones, agrega, "el arte gráfico va a estar muy bueno, que es de "Maca" (el poeta y artista plástico Gustavo Wojciechowski), que incluye el diseño original para esta edición de una tipografía, y la ilustración de tapa es del dibujante Fermín Hontou (Ombú). Dos amigazos míos también". Esa ilustración de Ombú "son tres niños, tres adolescentes, que están sentados en la calle, en el cordón de la vereda". Y a ello se suman las "fotos de Magela Ferrero, tomadas durante la grabación, y un librillo muy completo, con un perfil casi musicológico, que trae las letras de cada canción y al lado una ficha biográfica completa de cada autor, que fue elaborado por Rubén Olivera"

El pais digital

jueves, 28 de octubre de 2010

Las letras de Canciones Propias

Ya se consigue en las disquerias...



El tero tero ( Marcos Velasquez)

Compañeros tero tero
Tero somos del bañao
Y los del bañao entero
Tero nos hemos juntao.

Es cosa importante tero
Tero mantenerse unidos
Gritar tero en una parte
Y tener en otra el nido.

Tero tero tero tero
-¡Muy bien por el compañero!

Los que gritan cerca'el nido
Tero es porque los protegen
Tero y no corren peligro
De que sin nido los dejen.

¿Pero al tero'e que le sirve
Gritar tero tero tero
Si cualquier pillo en la boina
Se les lleva el nido entero?

Tero tero tero tero
-¡Muy bien por el compañero!

Cuantos teros han quedado
Tero sin nido ni nada
Tero tero en un jardín
Con las alas recortadas.

Compañeros tero tero
Patoteros hay pa' rato
Pero el pato no es un tero
Ni los teros somos patos!

Tero tero tero tero
-¡Muy bien por el compañero!

------------------------

Si te vas

(Alfredo Zitarrosa)

Si te vas,
te irás sólo una vez,
para mí habrás muerto,
yo te pido que me lo hagas saber,
quiero estar despierto.
Porque si te vas
yo quiero creer
que nunca vas a volver;
dímelo y será
mucho menos cruel,
yo siempre supe perder.

Si te vas,
quiero verte partir,
saber que te has ido,
sin adioses el amar y el morir,
nunca son olvido.
Pájaro tu pie,
viento mi querer,
yo te puedo comprender,
sin saber por qué
no te podrás ir,
yo te quiero despedir.

Y no será por eso
que estemos separados,
aunque no te marcharas
lo nuestro está terminado.
Pero si te vas,
yo quiero creer
que nunca vas a volver.

Si te vas,
con amor o sin él,
debes irte ahora,*
tus nostalgias y tus fugas de ayer,
ya no me enamoran.
Mírate vivir
sangre de gorrión,
te ha faltado corazón.
Yo bien puedo ser,
si te quieres ir,
el que te ayude a partir.

Si te vas,
no te vayas así,
llévate tu vida,
si no puedes olvidarme y partir
volarás herida.
Vete sin dolor,
debes comprender
que soy el mismo de ayer.
No hay mejor amor
que el que ya pasó,
se siente al decir adiós.

---------------------------------------------------------------

Morir En La Capital (Pablo Estramin)

La capital nos ofrece
Buen servicio de salud
Los mejores sanatorios
Y hasta el mejor ataúd

Los mejores edificios
La mejor educación
Y para vivir en cuotas
La mejor financiación

Si te tienen que operar
Morís en la capital
Cuando quieras estudiar
Morís en la capital
Cuando quieras progresar
Morís en la capital

La capital nos ofrece
Buenos libros al leer
Variedad en alimentos
A la hora de comer
Facultades, discotecas
Viaductos y además
Todo lo que está de moda
Para no quedarse atrás

Si te tienen que operar
Morís en la capital
Cuando quieras estudiar
Morís en la capital
Cuando quieras progresar
Morís en la capital

Dicen intelectualoides
Que hablan por televisión
Que a pasos agigantados
Se despuebla el interior

Y ruegan a los muchachos
No se vayan por favor
Pero para este problema
Solo hay una solución

Que te puedan operar
No solo en la capital
Y que puedas estudiar
No solo en la capital
Y que puedas progresar
No solo en la capital

Que te puedas operar
No solo en la capital
Y que puedas estudiar
No solo en la capital
Y que puedas progresar
No solo en la capital

------------------------------------------------------------------
Vientos del Sur (Dino)

Vientos del sur que me traen el frío,
Vientos del sur no me dejen dormir.
Porque el sueño se parece a la muerte,
Alguien lo dijo hace algún tiempo atrás.

Vientos del sur, recuerdo aquellos días
En que mi vida no iba tan mal.
Noches de vino sin melancolía;
Vientos del sur ya se acerca el final.

No dejes que los recuerdos me ahoguen,
No quiero ser víctima ni llorar.
Vientos del sur sobre montevideo,
Vientos del sur no me hagan pensar.

----------------------------------------------------------------
Otra cosa es con guitarra (Anselmo Grau)

Cuando suena una guitarra
siento que la vida mia
se desata en alegria
se me escapa en sentimiento
y desde el mismo momento
empieza a correr el vino
Es que me llama el destino
y me aprisiona en sus garras
por eso, china, te digo
que otra cosa es con guitarra

Yo se que estas empacada
lo mesmo que mula tuerta
porque han golpeado a tu puerta
las malas lenguas del pago
a decirte que soy vago
que vivo en la pulperia
que pa mi la noche es dia
que tu amor lo tomo en farra
pero yo, china te digo
que otra cosa es con guitarra

Acordate de aquel tiempo
que eras vos la flor del pago
Recibias los halagos
de tuita la paisanada
ni siquiera de reproche
hasta que en aquella noche
te encontre abajo e la parra
y vos misma confesaste
que otra cosa es con guitarra

----------------------------------------------------------


Caminito de tierra colorada (Agustin Bisio-Alan Gomez)

Caminitos de tierras coloradas
no los hay donde quiera.
Caminitos de tierras coloradas
son propios de Rivera.

En las tibias mañanas luminosas
resurgen con su brusco cuesta abajo
hendiendo las cuchillas arenosas
como un sangriento tajo.

Y parece que baja en sus orillas
todo el oro del sol,todo el oro del sol
convertido en las flores amarillas
de la vulgar y humilde mariamor

Como el tiempo se cambian sus matices
de ocre viejo se impregnan si garùa
y la tarde de junio con sus grises
su sepia melancolica acentùa

Y lo llenan de baches y de zanjas
al tràfico continuo de los dias
en invierno camiones de naranjas
y en verano carretas de sandias.


-------------------------------------------------
Principe Azul (Horacio Buscaglia-Mateo)

Sueño de principe azul,
nena chiquita eres tú,
luna de queso tendrás...
donde la luna saldrá.

Suenan las doce y tendrás
zapatitos de cristal,
príncipe azul ya vendrá
ratón chico lo traerá.

Cuando despiertes del sueño,
ya no tendrá luna el cielo,
debes salir a buscar ese verso.

Sigue tu sueño mejor,
bosque encantado tendrás,
junta conejo tambor...
y las plantas al brillar.

--------------------------------------------------------
Botija de mi pais / Fragmento de "Te Parece"(Ruben Rada)

Botija de mi país,
espero que seas feliz
vistiendo de amor a tus hermanos.
Botija reí, reí,
que el tiempo que vos vivís
mañana será un lindo pasado.

Botija de mi país
si un día te recibís
déjate embriagar por los tambores,
sólo dejate llevar
y nunca lo olvidarás,
tu vida será siempre un candombe.

Botija de mi país,
si libre quieres vivir,
no dejes de hablar con tus hermanos.
Si te quieren reprimir
júntate con cinco mil
y juntos repiqueteen las manos.

Botija de mi país,
si libre quieres vivir,
no dejes de hablar con tus hermanos.
Si te quieren reprimir,
juntate con cinco mil,
y juntos repiqueteen las manos.


(El hombre blanco continuando su rutina
ya barrió con el Cuareim y barrió Ansina
y no comprende en la fe que lo empecina
el folclore de los negros extermina)

--------------------------------------------------
Arma de doble filo ( Dino)

Arma de doble filo la soledad cabalgando, cabalgando
con cada madrugada que se te va escapando, escapando.
Es aquel dedo frío que siempre está arañando, arañando.
Es la vieja mentira que se asomó recordando, recordando.

Mal compañera de viaje la soledad.

Me atrapa cuando estoy para milonguear tarareando, tarareando
no suelta hasta que me hace llorar, me emborracha susurrando
y mientras beso el pecho de una mujer o la abrigo descansando
espera porque sabe que volveré a su lado rezongando.

Mal compañera de viaje la soledad.


-------------------------------------------------------
Balada para una mujer flaca (Darnauchans-Bismark Vega)

El sol que sale y sin embargo el frío
y por los mundos te busco en vano
entre adoquines de espanto y casas cansadas
y puertas olvidadas de su voz.

Mis pasos suenan en el alba muda
y no hay conejos en tu balcón.
Y la soledad gata mía en el umbral
de una catedral de sueños...

Como quisiera escribir una canción
que te volviera loca
y volarte tres años atrás
mujer flaca.

Que no asesine el movimiento muerto de los días
tus versos limpios en el cementerio
escudriñando entre lápidas severas
el nombre del nombre que tuvo la risa.

Un cielo cínico de planos grises inclinados
cubre la plaza como un cielo raso.
Ya no hay mañana esta mañana por aquí
bajo las rotas mejillas de abril...

Como quisiera escribir una canción
que me volviera otro
o yo mismo tres años mejor
mujer flaca.

De tu ventana hasta aquel jueves santo ¿cuánto queda?
aquel milagro de carretera
con el pulgar paralelo a la sonrisa
y tu temblándome en el costado.

Como quisiera escribir un vuelo
para volver un canto
que nos corra el olvido y el fin
mujer flaca.

----------------------------------------------------------------

Pichonero (J Carbajal)

Desde el Rosario Oriental
baja con el mismo nombre
arroyito de agua dulce,
vestido de camalotes
lagrimas de un niño pobre
da al rio grande como mar
mezclandola con la sangre que le regara el ceibal
Del tembleque a La Mulada
todo el dia debe andar
el silencio es su baqueano
y la piedra su puñal, lo miran las pasionarias
flores de mburucuya
y en sus frutitos naranjas sus penas puede endulzar

cazando cazando el pichonero va
piecitos descalzos por el espinal
su bolsa vacia quisiera llenar
aun queda un buen trecho para caminar

Se acerca la noche del lado del mar
empujando el dia por el pajonal
camino de piedra para regresar
aun queda un buen trecho para caminar

llanto palomero, se puede escuchar
cien nidos sin hijos
y un nido con pan
el que nace pobre aprende a matar
cuando muera el hambre
pichoneros ya no habrá

cazando cazando el pichonero va
piecitos descalzos por el espinal
su bolsa vacia quisiera llenar
aun queda un gran trecho para caminar

----------------------------------------------

Milonga de andar lejos (D Viglietti)

Qué lejos está mi tierra
Y, sin embargo, qué cerca
o es que existe un territorio
donde las sangres se mezclan.

Tanta distancia y camino,
tan diferentes banderas
y la pobreza es la misma
los mismos hombres esperan.

Yo quiero romper mi mapa,
formar el mapa de todos,
mestizos, negros y blancos,
trazarlo codo con codo.

Los ríos son como venas
de un cuerpo entero extendido,
y es el color de la tierra
la sangre de los caídos.

No somos los extranjeros
los extranjeros son otros;
son ellos los mercaderes
y los esclavos nosotros.

Yo quiero romper la vida,
como cambiarla quisiera,
ayúdeme compañero;
ayúdeme, no demore,
que una gota con ser poco
con otra se hace aguacero

------------

Guri pescador (Osiris R Castillos)

Hay un reino bajo el agua
un sauce me lo contó
donde el pejerrey escucha y canta el bagre cantor.
En la taipa de un asube
yo ví un gurí pescador
que confundiendo a las piavas
les cantaba esta canción.
Tararira - Tararira que arisca y sabia que estás
anzuelo que cae al agua mojarra que te llevás
pica pica Tararira plata viva del juncal
mientras no se corte el hilo
junto al agua me hallarás.
Y yo que crecí en silencio
bajo los sauces del Yí
cobrizo de soles largos comprendo bien ...

------------------------------------------------------------------------------
Los boliches

(Ignacio Suárez - Yamandú Palacios)

Otra vez los boliches nocturnos,
amarillos de sueños perdidos,
quinieleros de suertes extrañas,
azulados en humos y vinos.

Viejas radios rezongan canciones,
un Gardel arrullando su trino,
y en la mano madera de un tango,
un borracho camino al ayer.

Desgastadas paredes que miran
sin fervor, sin asombro las cosas,
por el ojo de buey descordado
de un reloj que hizo el tiempo y murió.

Opacados espejos que imitan
otra vida mejor, o la misma,
marioneta de pan en la niebla
tras un sol empañado de alcohol.

La soledad, con el alcohol,
suelta un gorrión, que por el aire del alma se va.
Con el alcohol, la soledad,
tibio gorrión que por el aire del alma voló.

El boliche conversa en silencio
sus palabras de vidrio y tabaco,
cuando llueve las sombras florecen
desolados versos de papel.

Los amantes se buscan el alma,
naufragados de urgencias preguntan,
y el destiempo les duele en el alma,*
laberintos de mar el amor.

La soledad, con el alcohol,
suelta un gorrión, que por el aire del alma se va.
Con el alcohol, la soledad,
tibio gorrión que por el aire del alma voló.
Y otra vez vuelvo a buscar,
boliche viejo en tu ayer, lo que nunca volverá.

----------------------------------------------------------------------------------


Al Paco Bilbao (Rubén Lena)

Venimos desde el pueblo,
de la raiz del pueblo
y a cantar…
y en la noche se abre,
y en la noche se abre
toda nuestra emoción.

Venimos desde lejos,
del hondo y misterioso carnaval,
el hombre es un muñeco,
el hombre es un muñeco
de sueños nada más.



La luna olimareña
nos ha visto esperar,
soñando con las luces,
soñando con las luces
de un viejo carnaval.

Venimos desde el pueblo
de la raíz del pueblo
y a cantar…
y la noche nos pone,
y la noche nos pone
alas en nuestra voz.

Somos el sueño humilde
que trae su mensaje
y ya se va
como una serpentina,
como una serpentina
que vuela por llegar.

La luna olimareña
nos ha visto esperar,
soñando con las luces,
soñando con las luces
de un viejo carnaval.
Soñando con las luces,
soñando con las luces
de un viejo carnaval…
--------------------------------------------------------------
Rio de los pajaros/ Fragmento de Garzas viajeras (A Sampayo)

El Uruguay no es un rio
es un cielo azul que viaja
pintor de nubes ; camino
con sabor a mieles ruanas.

Los amores de la costa
son amores sin destino
camalotes de esperanzas
que se va llevando el rio.

Chua...chua...chua ja..ja..já
no cantes mas torcacita
que llora sangre el ceibal.

Morenita lavandera
biguacita de la costa
enrollate la pollera
ponete a lvar la ropa

Tu madre cocina charque
tu padre fue rio arriba
y voa te quedastes sola
lavando ropa en la orilla


Canoita pescadora
aguantame el temporal
si mis brazos no se cansan
remando te he de sacar

Guricito, pelo chuzo
ojitos de yacaré
barriguita chifladora
lomito color café

(Ya ve paisano, yo anido entre pajonales,
pase si gusta........ compartir.)
-

F Cabrera presenta "Canciones propias"

“Es una deconstrucción, y una vuelta a construir”



Fernando Cabrera editó "Canciones propias", un disco donde versiona 16 temas del cancionero popular uruguayo, urbano y criollo. “Hay una primer lectura para hacer que es la del homenaje, traer a colación cosas que pertenecen a otra época. Eso es lo primario y lo más evidente y es cierto”, dijo el cantautor sobre este trabajo, en el que a la vez “hay una cuestión del gusto por hacer versiones, meterse en una canción que ya existe, que uno ya tiene incorporada, los basamentos, los cimientos del cancionero nuestro y dar...cómo lo harías tú”.

Buscando material de El Sabalero hace tiempo, dos años, esquivando clásicos, porque en el caso de él son todos temas imperecederos, busqué una canción que hasta en mi memoria había pasado un poco desapercibida, que es de su primer disco, del año 69” dijo Fernando Cabrera a propósito de la canción Pichonero, del recientemente fallecido José Carbajal, que incluyó en este nuevo trabajo.

“Cuando El Sabalero debuta, que tenía 20, 21 años, saca su primer disco, y en él ya hay cuatro o cinco clásicos absolutos del cancionero uruguayo, Chiquillada...entre todo ese material fabuloso estaba esta canción no menos fabulosa que es Pichonero” evocó Cabrera.

Para el músico se trata de una composición “preciosa, que nombra topónimos y regiones de toda la zona de él, de Rosario, Juan Lacaze, del arroyo tal y cual. Habla de la flor de mburucuyá y un niño que tiene que cazar pájaros para vivir y venderlos en la feria”.

Canciones propias es un disco de versiones que supuso para el intérprete “una deconstrucción”, afirmó, “ cito a Liliana Herrero porque ella es medio filósofa, y una vuelta a construir”.

El disco se presentará en avant premiere el 5 y 6 de noviembre en el teatro Lindolfo.


para escuchar la entrevista : http://www.sodre.gub.uy.asp1-4.websitetestlink.com/Sodre/tabid/83/Default.aspx?idNoticia=12904&ref=nf

Soledad Bauzá



viernes, 22 de octubre de 2010

Una canción por hacer

Las personas que homenajeo en este disco son las que hicieron la carretera, sobre lo que antes era apenas un pedregal", dijo Fernando Cabrera sobre su disco "Canciones propias", en el que versiona a dieciséis artistas emblemáticos de la música popular uruguaya. El cantautor habló con Montevideo Portal sobre este nuevo trabajo, los desafíos de la interpretación y el legado de artistas como el recientemente fallecido José Carbajal.

Fernando Cabrera se prepara para presentar "Canciones propias", su nuevo disco compuesto por dieciséis versiones de temas emblemáticos de nuestro repertorio popular. Canciones de Marcos Velázquez, Alfredo Zitarrosa, Pablo Estramín, Daniel Viglietti, Eduardo Darnauchans y José Carbajal, entre otros, conforman el mapa sonoro del que el músico se apropia.

La entrevista con Montevideo Portal comenzó por el tema excluyente de la jornada: la muerte de "El Sabalero", que sumió al país en una profunda tristeza y a quien Cabrera, a modo de regalo que terminó siendo póstumo, había decidido homenajear incluyéndolo en el track 11 de su disco: "Pichonero".

"Fue muy sorpresivo porque nadie se sospechaba que podía pasar, no estaba enfermo. Fue una sorpresa, era un hombre joven todavía y estaba en plena actividad", dijo Cabrera, que reconoció estar muy conmovido por la situación y lamentó que El Sabalero no haya podido escuchar su versión de "Pichonero".

"El disco está pronto a volver de la fábrica, que es en Argentina, en estos días. Estaba esperando tener un ejemplar en mis manos para llevárselo y mostrarle mi versión del Pichonero que me gusta mucho como quedó. Es de lo mejor del disco. Quería mostrarle cómo si bien está tocado con otros instrumentos, lo está respetando de una manera casi literal el arreglo original de la canción que aparece en su primer disco, del año 1969", comentó.

"No me dio tiempo de mostrárselo, me quedo con esa pena. Estoy seguro que le iba a gustar mucho. Respetamos la atmósfera original de la canción", agregó.

Consultado sobre por qué eligió precisamente "Pichonero", Cabrera expresó que simplemente fue "porque me encanta esa canción. Es una canción que pasó un poco desapercibida en ese disco, fijate vos que un músico de 20 años saca su primer disco, y en ese disco hay no menos de cuatro o cinco clásicos absolutos de todo el repertorio uruguayo: Chiquillada, A mi gente, Los Panaderos, La sencillita. Es increíble. Y está Pichonero, que es una canción hermosa", contó.

"A mí me gustan mucho las canciones que tocan o que refieren a topónimos y lugares del interior, un arroyo, una zona, los nombres de las regiones. Esta canción tiene eso, aparte de contar una preciosa historia de un niño que se ve en la obligación de cazar pájaros para venderlos en la feria. Es una hermosa canción y quedó muy bien", expresó.

"Me quedo con esa pena, también compartida con el fallecimiento de Marcos Velázquez hace un mes, que con la canción de Marquitos abrimos el disco, El tero tero. Ninguno de los dos pudieron escuchar esto", se lamentó.

Cabrera reflexionó sobre estas dos muertes tan cercanas en el tiempo, y consideró que son días muy movilizantes. "Es tremendo. Esto me hace acordar hace unos años cuando se murieron prácticamente juntos Lazaroff, Zitarrosa y Mateo en el lapso de unas semanas. Pero bueno, están allí. Cada uno pasa por la vida el tiempo que les toca pasar y en el caso de la gente que estamos hablando dejaron tremenda obra, un tremendo legado para todos nosotros. Cuando uno dice la palabra clásico significa precisamente que están fuera del tiempo. No son de hoy ni de ayer, son de todos los tiempos. El Sabalero nos dejó varios", concluyó.

"Sentir que tengo algo para opinar al respecto"

"Mis preferencias", responde el músico al ser interrogado sobre en base a qué criterios realizó la selección de las dieciséis canciones del disco. "Vengo haciendo esto hace muchos años, interpretar canciones de otros con variantes a veces tajantes en cuanto al enfoque. Y siempre elijo en base a la misma idea: me tengo que sentir muy cómodo y tengo que sentir que tengo algo para opinar al respecto. Que la canción me ofrece una apertura, donde poder poner alguna cosa propia, alguna idea mía, y modificarla un poco. Si la canción no me ofrece eso, prefiero no hacerla", contó.

"Una razón por la que me siento atraído por una canción ajena es que me de la posibilidad de variarla un poco, intervenirla. Deconstruirla y volverla a armar, diría Liliana Herrero, que es medio filósofa y le encanta hablar en esos términos", reflexionó.

Entonces, ¿qué grado de Cabrera hay en estas versiones? "Altísimo", responde. "En todas apliqué esa cuestión. Si no es en los arreglos es en el canto, y si no es en el canto es en las letras. Me permitía, en algunos casos, re-estructurar el orden de las estrofas o disminuir algunos versos. Todas están sumamente intervenidas. Creo que si alguien comprara el disco sin saber, un extranjero que no conociera estas canciones que todos los uruguayos conocen, pensaría que son canciones mías", dijo.

"De ser oportuno, de no recargar"

Todos los temas de "Canciones propias" fueron un desafío, pero "algunos fueron más radicales que otros", reconoce el cantautor. "Me costó trabajo 'Los boliches', con letra de Nacho Suárez y música de Yamandú Palacios. Esta canción yo la escuchaba en Discodromo allá por el año 69 y me dejaba trastornado, porque es una canción extensa, tiene un milongueo muy lindo y va diciendo cosas tremendas. La letra es brutal, es de un nivel poético altísimo, las mejores imágenes que ha inventado el Nacho están en esa canción. Y me costó porque tuve la idea de traspasarla a un lenguaje más beatlesco y llevó trabajo", explicó.

"Otra que costó trabajo fue 'Gurí pescador', de Osiris Rodríguez Castillos, clásico de los clásicos, donde me metí a hacer un rompimiento radical de la canción original, e intervienen una cantidad de elementos sonoros no propios de la música popular. Usé una enorme cantidad de sonidos que tengo guardados de mil épocas, de instrumentos tocados de verdad, de muchísimas músicas que he hecho, bandas sonoras para teatro y cine, una cantidad de cosas que me han quedado. Armé un collage, un mapa sonoro muy cambiante, pero creo que muy conectado con la canción y con esa atmósfera de nuestra música criolla", señaló.

A pesar de este "mapa sonoro", la fórmula de interpretación permanece fiel a la convicción de Cabrera de seguir un camino minimalista. "El disco fue grabado casi en vivo, la banda tocando en el estudio y yo grabando las voces de inmediato. Hubo un trabajo muy lindo, muy rico de los músicos, pero todos bajo esa premisa de no abusar, no sobrecargar, no ser demasiado denso en las cosas que uno toca", explicó.

"Todos tocamos así: Federico Righi, el bajista, Ricardo Gómez, el baterista, Germán Klang, el tecladista y yo. Entonces se dan cosas muy interesantes y a la vez muy orquestales, porque de eso se trata la orquestación, de ser oportuno, de no recargar. Los resultados fueron muy buenos, quedamos muy conformes, estoy deseando que el disco salga para que la gente lo pueda escuchar", concluyó.

"Las que hicieron la carretera, cuando antes era apenas un pedregal"

Consultado sobre cómo ve el producto final de "Canciones propias" y sobre todo qué significado tiene para él ese puñado de canciones versionadas, Cabrera expresó que lo considera "como una entrada mía en la música que más amo, que son estos 50 años de canción uruguaya".

"Una entrada mía con libertad, a la par que con inmenso respeto y conocimiento profundo de las versiones originales. No estoy tocando de oído, por usar una metáfora que tiene mucho de musical. Por el contrario, hay un conocimiento profundo de todos esos autores, con los cuales estoy en contacto desde mi infancia", agregó.

"Empecé a tocar la guitarra en 1963 y las primeras canciones que toqué fueron de Aníbal Sampayo, de Osiris Rodríguez Castillos, de Zitarrosa. Este material está en mí desde hace no menos de 45 años, es la gente que preparó el camino para que los de mi generación y las posteriores encontráramos todo ya bastante fácil. Ellos fueron los pioneros, antes que ellos no había nada, había canciones aisladas. Hoy ningún uruguayo siquiera piensa en si tenemos o no un cancionero, porque lo tenemos y es brutalmente rico. Pero hace 50 años no había un cancionero uruguayo", señaló.

"Las personas que homenajeo en este disco son las que hicieron la carretera, sobre lo que antes era apenas un pedregal. Hicieron la ruta por la que ahora nosotros vamos cómodos: la curva está bien hecha, el puente está en su lugar", valoró.

"Una belleza que el destino pone a mi paso"

Por último, Cabrera reflexionó sobre las versiones pero desde el otro lado del mostrador, ya que muchos artistas han elegido canciones de su autoría para interpretar con mayor o menor fidelidad al original. Sobre este punto, el músico dijo que jamás opina sobre las canciones suyas de las que otros se apropian.

"Todas me parecen bien. Todas me parecen una maravilla. El único comentario que se me puede ocurrir es de agradecimiento. No debe haber nada más gratificante para un compositor, que un colega elija una canción tuya para hacer, porque la elección de una canción de otro implica siempre una gran comunión. Nunca nadie va a cantar algo que no le guste, sería absurdo. Quiere decir que ya en el hecho de elegir una canción mía para cantar, esa persona está dando a entender que valora lo que hago y que se emociona con ello. Entonces ahí pierdo toda objetividad, y escucho esa canción siempre como un mimo, una caricia, una belleza que el destino pone a mi paso", destacó.

***

Fernando Cabrera ofrecerá dos conciertos a modo de "avant premier" de su nuevo disco, "Canciones propias". La cita en en Lindolfo, el 5 y 6 de noviembre.

Montevideo Portal.

jueves, 21 de octubre de 2010

Con silbos de tristeza- Cabrera habló sobre el Sabalero



Fernando Cabrera, que acaba de editar un disco en que versiona canciones emblemáticas de la música nacional, dijo sentir "mucha pena" por la muerte de José Carbajal y contó que no pudo mostrarle la versión de "Pichonero" que realizó. Entrevistado por Montevideo Portal, Cabrera destacó el talento "increíble" del Sabalero, que con 20 años compuso "no menos de cuatro o cinco clásicos absolutos de todo el repertorio uruguayo".

Fernando Cabrera acaba de editar su nuevo disco "Canciones propias", un repertorio de versiones de canciones emblemáticas de la música popular uruguaya que saldrá a la venta en los próximos días y tendrá su "pre-estreno" el 5 y 6 de noviembre en Lindolfo.

En un pasaje de la entrevista realizada con motivo de este lanzamiento, dialogamos con el cantautor sobre el reciente fallecimiento del músico José Carbajal, alias "El Sabalero", autor de uno de los temas que Cabrera versiona en su disco, "Pichonero".

"Fue muy sorpresivo porque nadie se sospechaba que podía pasar, no estaba enfermo. Fue una sorpresa, era un hombre joven todavía y estaba en plena actividad", dijo Cabrera, que reconoció estar muy conmovido por la situación y lamentó que El Sabalero no haya podido escuchar su versión de "Pichonero".

"El disco está pronto a volver de la fábrica, que es en Argentina, en estos días. Estaba esperando tener un ejemplar en mis manos para llevárselo y mostrarle mi versión del Pichonero que me gusta mucho como quedó. Es de lo mejor del disco. Quería mostrarle cómo si bien está tocado con otros instrumentos, lo está respetando de una manera casi literal el arreglo original de la canción que aparece en su primer disco, del año 1969", comentó.

"No me dio tiempo de mostrárselo, me quedo con esa pena. Estoy seguro que le iba a gustar mucho. Respetamos la atmósfera original de la canción", agregó.

Consultado sobre por qué eligió precisamente "Pichonero", Cabrera expresó que simplemente fue "porque me encanta esa canción. Es una canción que pasó un poco desapercibida en ese disco, fijate vos que un músico de 20 años saca su primer disco, y en ese disco hay no menos de cuatro o cinco clásicos absolutos de todo el repertorio uruguayo: Chiquillada, A mi gente, Los Panaderos, La sencillita. Es increíble. Y está Pichonero, que es una canción hermosa", contó.

"A mí me gustan mucho las canciones que tocan o que refieren a topónimos y lugares del interior, un arroyo, una zona, los nombres de las regiones. Esta canción tiene eso, aparte de contar una preciosa historia de un niño que se ve en la obligación de cazar pájaros para venderlos en la feria. Es una hermosa canción y quedó muy bien", expresó.

"Me quedo con esa pena, también compartida con el fallecimiento de Marcos Velázquez hace un mes, que con la canción de Marquitos abrimos el disco, El tero tero. Ninguno de los dos pudieron escuchar esto", se lamentó.

Cabrera reflexionó sobre estas dos muertes tan cercanas en el tiempo, y consideró que son días muy movilizantes. "Es tremendo. Esto me hace acordar hace unos años cuando se murieron prácticamente juntos Lazaroff, Zitarrosa y Mateo en el lapso de unas semanas. Pero bueno, están allí. Cada uno pasa por la vida el tiempo que les toca pasar y en el caso de la gente que estamos hablando dejaron tremenda obra, un tremendo legado para todos nosotros. Cuando uno dice la palabra clásico significa precisamente que están fuera del tiempo. No son de hoy ni de ayer, son de todos los tiempos. El Sabalero nos dejó varios", concluyó.

Montevideo Portal

miércoles, 20 de octubre de 2010

Canciones propias



para escuchar un adelanto: http://www.tacuabe.com/cabrera/nuevo-disco/

martes, 12 de octubre de 2010

Canciones propias



"Son 16 temas de quienes empezaron a hacer nuestra música en la década de 1960. Artistas criollos y urbanos. Esto es algo que nunca hice: tomar canciones de otros y transformarlas. Desde que empecé, todos mis trabajos tuvieron composiciones solo mías".
Fernando Cabrera.

1. El tero tero (MARCOS VELÁSQUEZ)
2. Si tevas (ALFREDO ZITARROSA)
3. Morir en la capital (PABLO ESTRAMÍN)
4. Vientos del sur (GASTÓN CIARLO, “DINO”)
5. Otra cosa es con guitarra (ANSELMO GRAU)
6. Caminitos de tierra colorada (AGUSTÍN BISIO – ALÁN GÓMEZ)
7. Príncipe azul (HORACIO BUSCAGLIA – EDUARDO MATEO)
8. Botija de mi país / Te parece (RUBEN RADA)
9. Arma de doble filo GASTÓN CIARLO, “DINO”)
10. Balada para una mujer flaca (EDUARDO DARNAUCHANS – BISMARK VEGA)
11. Pichonero (JOSÉ CARBAJAL, “EL SABALERO”)
12. Milonga de andar lejos (DANIEL VIGLIETTI)
13. Gurí pescador (OSIRIS RODRÍGUEZ CASTILLOS)
14. Los boliches (IGNACIO SUÁREZ – YAMANDÚ PALACIOS)
15. Al Paco Bilbao (RUBÉN LENA)
16. Río de los pájaros / Garzas viajeras (ANÍBAL SAMPAYO)

Cabrera y una cajita de Fósforos.......



Cada presentación de Fernando Cabrera a solas con su guitarra es mágica. En ambas bandas del Rio de la Plata, el cantautor Uruguayo genera un aura de admiración y misterio que se trasluce en un silencio devoto y una sucesión de ovaciones al final de cada una de las gemas de su repertorio.
Verlo en vivo constituye, de por si, un argumento para ser musicalmente optimistas.
Cabrera tiene colección de canciones memorables, que son amasadas como exquisiteces en cada nueva interpretación. La casa de al lado, Punto muerto, Por ejemplo, Te abracé en la noche, Pandemonios, Diseño de interiores.
Hay que escucharlas, simplemente, y absorver el golpe que impacta en una fibra de sensibilidad única.
Sin embargo, el show alcanza su cénit cuando con una cajita de fósforos a modo de shaker como único acompañamiento interpreta la mejor canción uruguaya de este milenio: Viveza es una visión panóptica de la Ciudad vieja de Montevideo, de un viejo artista que llega al fin de su carrera, de la viveza criolla y del mundo en general.
Cabrera se inspiró en la costumbre de esos parroquianos cariocas que, acomodados en la barra de un bar, le sacan ritmo a una cajita de fósforos. Su Swing es melancólico, intimo y sutil.
Su canción diminuta se hace humo y hace historia.
H.I
Revista Rolling stone nr 150

viernes, 8 de octubre de 2010

Cabrera en Disco Tributo a os Mutantes



Para empezar por el principio hay que decir que Os Mutantes fue y es el grupo referente a nivel mundial de la fusión entre el tropicalismo y el rock, con toda la locura y sicodelia que caracterizó a los años ’60. Desde San Pablo en 1966, el trío que formaron Rita Lee (sí, así empezó su carrera la cantante) y los hermanos Arnaldo Baptista y Sérgio Dias, se reveló como una propuesta de vanguardia sonora. Como una coctelera caliente que mezclaba lo mejor de lo que en ese momento era la nueva música popular del Brasil, con la actitud y la ironía del rock a flor de piel; pensemos que en 1968 cuando salen los primeros discos de Os Mutantes en su país, en Londres los Beatles grababan su álbum blanco. Y lo que estaba naciendo en Brasil era nada menos que la tropicalia, encabezada por Caetano Veloso, Gilberto Gil, Gal Costa, Tom Zé, Nara Leao y otros, con los cuales tocaron, grabaron y se relacionaron Os Mutantes durante años para revolucionar la canción en el sur del mundo. La influencia de ese movimiento, y de Os Mutantes en particular, sobre las futuras generaciones de jóvenes músicos populares en toda Latinoamérica es significativa, y este disco es una cabal muestra de eso, con el amplio abanico de artistas y países que lo conforman.

Un verdadero y original tributo a una banda, que si bien sigue en la actualidad con una formación renovada, fue en sus primeros años de existencia cuando marcó un camino de apertura. Ese camino lleno de riesgo artístico, de rock con impronta experimental y belleza enigmática, es hoy retomado con respeto por una selección de propuestas actuales de distintos géneros y reconocimiento. Y atención con los nombres que conforman El Justiciero, cha, cha, cha, reflejando todo esto que antes decíamos, bien mezclados. Hay versiones de Aterciopelados (Colombia), Martín Buscaglia (Uruguay), Café Tacvba (México), Rosal, Pablo Dacal y la Pequeña Orquesta Reincidentes de la Argentina, entre artistas españoles y muchos más. Aparecen cruces muy interesantes como el de Liliana Herrero y Arnaldo Antunes, haciendo a dúo la emotiva canción Beija-me amor. La atrapante versión de Ave Lucifer por La Manzana Cromática Protoplasmática que abre el disco, o el country pop de Raúl Refree (España). En esta obra de singular eclecticismo hay espacio para todos, desde el minimalismo encantador y solitario del uruguayo Fernando Cabrera, pasando por la intimidad que le ponen Manuel Onis y Ana Prada, o el aire tanguero de Omar Gianmarco, hasta el hit A minha menina que reinterpreta Fito Páez a toda orquesta. El disco tiene una impronta claramente pop, pero con muchos climas distintos; donde cada artista participante pone su carácter y sonoridad, lo que le da riqueza tímbrica y de arreglos. Se hace muy llevadera la escucha por eso, y porque con 18 temas pueda parecer largo, hay piezas que son muy cortas y se complementan todas muy bien. Este disco tributo que involucró un arduo trabajo de varias personas en Brasil y la Argentina, se edita en ambos países en forma independiente y en sintonía con las ideas de los homenajeados, que además participaron de manera activa: Sergio Dias canta junto a Aterciopelados en el track 2, y Arnaldo Baptista fue el autor de la pintura de la tapa del CD, que fue intervenida por el diseñador Martín Pérez.
Se convierte así en un producto especial, para disfrutar de una musicalidad sin tiempo, y que de la mano de todos estos artistas toma otra dimensión hacia el futuro. Una linda locura que se disfruta, ¡y mucho!



1. Ave Lucifer (La Manzana Cromática Protoplasmática)
2. Vida de cachorro (Aterciopelados + Sergio Días)
3. Hey boy (Rosal)
4. Beso exagerado (Martín Buscaglia)
5. O relogio (Café Tacvba)
6. 2001 (Raúl Refree)
7. Beija-me amor (Liliana Herrero - Arnaldo Antunes)
8. El justiciero (Omar Giammarco)
9. Mutantes e seus cometas no pais dos baurets (Fernando Cabrera)
10. No te vas a perder por ahí (Pablo Dacal)
11. Cualquier bobada (Manuel Onis)
12. Balada del loco (La Chicana)
13. Minha menina (Fito Páez)
14. Disculpe, babe (Silvia Pérez)
15. Panis et circenses (Pequeña Orquesta Reincidentes)
16. Fuga N II (Ana Prada)
17. Baby (Carlos Casacuberta)
18. Asdrúbal e seus cometas no país do baurets (Asdrúbal)

Producido por Arthur de Faría, Manuel Onis y Humphrey Inzillo

sábado, 2 de octubre de 2010

Faltan Músicos evolucionistas (entrevista 1998)



Luego de un gran trabajo como Fines, Fernando Cabrera pudo decir “hasta aquí llegué” o andar arrastrando tras de sí la sombra de esa gran obra . Le pasa a la mayor parte de los músicos que hacen un disco importante: el fantasma de sus mejores cosas comienza a perseguirlos, condenándolos a una reiteración de lo ya hecho (que nunca acaba siendo tan sublime como la primera vez) o degradándolos hasta la torpeza compositiva.

Cabrera se quitó ese peso de encima. Acaso intuitivamente, respiró hondo y sin apuro, enfiló hacia otra dirección: Río (1996). Un disco “extraviado”, que busca pero no encuentra. Un disco que no se entendía solo y que para integrarlo como pieza flotante necesaria, requería la aparición de su nuevo trabajo Ciudad de la Plata.

Por momentos arriesgadísimo, Ciudad de la Plata es, en lo sustancial, una obra de reencuentro con las diferentes etapas musicales de Fernando Cabrera en modo de síntesis. Por allí pueden hallarse sonoridades que remiten a sus primeras épocas, canciones que de a ratos se parecen a cosas salidas de sus discos Baldío, El viento en la cara o El tiempo está después. Extrañamente, hay que rastrear con minuciosidad para dar con un fragmento extrapolado de Fines.



TODAS LAS FUENTES

--Cuando a los músicos les preguntan sobre su mejor disco, dicen que el último es el mejor. ¿A vos te pasa lo mismo?

--Parece ser una muletilla de los músicos eso. Quizás alguna persona desconfíe incluso porque podría pensarse que es un ardid publicitario también. Por lo que a mí me sucede, creo que es algo que está más allá de la posible objetividad pero no por eso deja de ser franco, verdadero. Porque uno está un año, dos años metido en alma y vida en el proyecto de componer y grabar un disco, y me parece que sucede algo muy natural que se repite en todos los casos y que es que el creador, el que está haciendo ese trabajo, de algún modo se enamora del material. No hay objetividad posible y siempre te parece lo mejor lo que estás haciendo en ese momento. Capaz que no es cierto pero cuando alguien dice eso, es sincero.

--¿El artista necesita distancia temporal para poder ver ese disco junto a los demás?

--Exacto.

--¿Cuál es tu mejor disco dejando de lado Ciudad de la Plata?

--Me parece que mi carrera es despareja y que no hay un disco mejor que el otro. Todos tienen virtudes y defectos. Me gustan zonas de cada uno y por eso no tengo un preferido. Lo que te puedo decir es que todos fueron muy disfrutables a la hora de hacerlos.

--¿Cuesta ser crítico de la propia obra?

--A nadie le gusta criticarse a sí mismo. Si yo quisiera podría ser mi más feroz crítico y decir que el noventa y nueve por ciento de las cosas que hago no me gustan. Ahora, si digo eso en un reportaje, un flaco favor me estaría haciendo publicitariamente. Entonces, tengo que decir que me gustan todos y que los quiero a todos como hijos por igual.

--Zitarrosa sigue vendiendo y sin embargo en un reportaje dijo que él no toleraba escucharse cantando…

--Bueno, Zitarrosa era un artista de altísimo nivel que se podía permitir los caprichos o las contradicciones que quisiera tener. Dijera lo que dijera en las entrevistas, su obra es magnífica.

--En cada disco tuyo existe una preeminencia estilística que pauta algunos cambios, pero en Río el cambio vino por otro lado…

--En Río me había propuesto hacer un disco menos escéptico que los anteriores. De cualquier manera y a pesar de mis cambios de estilos, también pienso que es siempre lo mismo lo que estoy haciendo. Como que hay un sello personal que me identifica. Ya en Montresvideo, mi primera aparición discográfica de hace más de 20 años, te vas a encontrar con los elementos que estoy manejando hasta el día de hoy.

--Sin embargo, otros músicos dentro de sus sellos personales se reiteran hasta el cansancio.

--Es que ellos cultivan un género. Yo nunca hice eso porque desde muy joven, desde antes de ser músico, hice hincapié en que el repertorio debía ser variado en cuando a géneros, estilos, ritmos y épocas. Para mí, la música es todo lo que suena. Los elementos que utilizo para mi música están pasados por una diversidad de fuentes porque nunca tuve el prejuicio de decir ‘me gusta este género y nada más, y todo el resto es una porquería’. Para colmo, la influencia de los Beatles que tenían este planteo también, y que si vos tomás cualquiera de sus discos y escuchás dos canciones que aparecen consecutivamente, te vas a encontrar con dos diferentes atmósferas y con la utilización de diferentes instrumentos, como si esas dos canciones estuvieran interpretadas por grupos distintos. Esa impronta me quedó para siempre: que cada disco tenga variedad de estilos.

LA VETA NACIONAL

--En todos tus discos hay una fuerte presencia de lo nacional, mezclado con otras cosas, y en una especie de puesta a punto con la época. ¿Por qué no hay más músicos que exploten esa veta?

--Hay una indiferencia en los músicos. El Uruguay tiene una cantidad de géneros propios y estilos en su folclore, y una de las cosas que yo intento hacer, aprovechando que tengo un público que me sigue, es de vez en cuando hacer una milonga, una vidalita, una cifra, agarrar un tema que en su origen sea una chamarrita, aunque después esas músicas cambien un poco y sean modificadas por el tratamiento que les doy a la hora de los arreglos. Muchos de los grandes músicos de este país cultivan los ritmos urbanos como el candombe o la murga pero el folclore no. El folclore no tiene ningún Hugo Fattoruso, ningún Rada, ningún Jaime Roos, ningún Leo Maslíah. Y me parece perfecto que haya quien cultive la música urbana pero también debería haber artistas empapados en esa otra área. Capaz que yo soy un soñador y el folclore nuestro tiene que morir. Capaz que hay que tocar cada vez más globalizado.

--Sin embargo, hay una abundante masividad de músicos que trabajan el folclore en la vertiente tradicional…

--Sí, pero no lo cultivan, repiten lo mismo igual, siempre igual, siempre igual. No le aportan otras cosas, no lo hacen vivir.

--¿Te parece mal eso?

--No, me parece bien. Pero falta lo otro, faltan los músicos que tomen estos géneros y tengan otra actitud musical. Faltan músicos evolucionistas.

--¿Qué hay que hacer para que esa veta folclórica nacional continúe viva?

--Se necesitaría, que los más refinados músicos jazzistas y rockeros del Uruguay, hagan lo que hacen sus ídolos. Sus ídolos, jazzistas y rockeros de la cultura anglosajona, toman su folclore y lo desarrollan, lo refinan y ahí, van haciendo toda esta hermosa música que es el jazz, el blues y luego el rock. Eso mismo tienen que hacer los músicos de acá. Utilizar esa actitud evolucionista y aplicarla a los ritmos nuestros, inventando nuevas formas de interpretar y nuevos estilos. Habría tanto para desarrollar…

--Y algunos folcloristas tradicionales, ¿no podrían desempolvarse un poco?

--También. Pero de repente no tienen las herramientas para hacerlo. Ellos trabajan con los elementos que han usado desde siempre y van a seguir toda la vida con eso.


EL MISTERIO DE LA CREACIÓN

--¿Influye el estado de ánimo del artista a la hora de la composición?

--Influye pero no siempre el estado de ánimo es el mismo. Hay canciones en los discos, que responden a distintas épocas de mi vida y que pueden haber nacido de estados de ánimo diferentes. Inclusive, muchas de mis canciones no responden precisamente a una experiencia personal; puede ser que esté observando un hecho y escribiendo algo que vi o que me contaron..

--He notado en tu último disco, una fuerte presencia de cuestiones sociales. ¿Qué te llevó a eso? ¿La necesidad de contar lo que está pasando?

--Lo que está pasando no es muy novedoso porque viene sucediendo hace mucho tiempo pero parece ser que el tema no se toca. En la canción uruguaya de los últimos tiempos, el tema de la realidad social parece que no cuenta. Sin ningún ánimo político ni de nada, simplemente es el hecho de contar lo que ves por la ventana, una observación de la realidad. ¿Por qué en este disco me meto con este tema? No lo sé, porque te repito, esta situación no es nueva. Quizá a mí me rompa un poco los ojos ver que en este momento hay una situación de negar el tema, de negar la referencia a nuestra realidad social, que no es la mejor posible precisamente. Pero en el fondo son temas. En mi último disco hay, además de ese relato de lo que uno ve por la ventana, invenciones, temas que se meten a averiguar como somos los uruguayos, yendo hasta el pasado, hasta nuestros tatarabuelos para ver qué hicieron ellos que nos influyó a nosotros y determinó nuestra conducta actual. Yo hago canciones y para hacerlas tengo que encontrar un asunto inspirador.

--¿Buscás el tema o llega solo?

--Surge naturalmente. Si lo buscás difícilmente lo encontrás. A veces hay situaciones del oficio, músicas que hay que hacer de apuro para el teatro o arreglos para un disco y ahí, hay que recurrir al oficio. Ahora, en el momento de componer una letra sobre todo, prefiero esperar el tema porque por la experiencia que tengo, de esa manera es cuando en un altísimo porcentaje las cosas quedan bien. Cuando me fuerzo a escribir algo sobre tal asunto, nacen en general, las canciones que luego tengo que desechar o las más flojas del disco.

--En Ciudad de la plata, hay canciones de las más arriesgadas de toda tu carrera.

--No estaba en mi cabeza hacer cosas arriesgadas porque bueno, uno va juntando los materiales, va poniendo lo que considera más adecuado en cada canción, lo que cada canción necesita y así quedaron. No hubo una actitud de decir “voy a hacer un disco arriesgado”. Lo que pasa es que el proceso creativo es un misterio y es muy difícil teorizar sobre él. A mí por lo menos, nunca se me hizo fácil explicar cómo hago las canciones, cómo las compongo.

EL VALOR DE LA MÚSICA

--Además de su función de orientación del público, ¿el crítico puede contribuir a la tarea del artista?

--Todo depende. Puede haber críticos buenos y pésimos. Pero si es bueno y cumple su función con verdadero dominio, puede ser muy útil para todo el mundo, en el acierto o en el error.

--Al parecer, hoy abundan los reseñadores y faltan los críticos…

--Sí, de acuerdo…aunque esa quizá sea una situación también positiva. Porque más que meterse en el plano estético, más que opinar, más que sugerir, el reseñador se remite a informar, a hacer una crónica, a dar pautas.

--Sin embargo, para el mismo crítico puede ser tan bueno un disco de Fernando Cabrera como uno de Enrique Iglesias. ¿Son las dos propuestas válidas?

--Y de repente sí, por lo menos para sus respectivos públicos. Escuchás un disco de Enrique Iglesias y para los parámetros de su género, capaz que está perfecto. Lo que el crítico hace, es confirmar eso.

--¿Aunque esa perfección dependa de una concepción musical estancada?

--Usar mecanismos super trillados no quiere decir que la música no esté bien hecha.

--¿El valor de la música radica en la aceptación de la gente?

--No, el gusto de la gente no es lo que pauta el valor. En todo caso le da presencia, existencia.

--En la música que escuchás, ¿que elementos encontrás que la hacen importante para vos?

--Cosas afectivas que me despiertan algo, me recuerdan un sonido, me tocan una campanita en mi historia personal. Debe tener que ver con mi cultura, cómo era mi familia, mi entorno, mi barrio, mi clase social, mi época. Coexisten en una persona, muchos seres humanos al mismo tiempo.

--¿Qué es lo que hace que artistas como los Beatles o Zitarrosa, perduren, mientras que canciones nacidas recién ayer ya han sido olvidadas?

--Me parece que se trata de la conjunción de un alto nivel de calidad musical -no exento de experimentación- unido a la capacidad de conexión y de percibir la longitud de onda de las masas. Eso es un milagro y se da pocas veces.

--¿Para qué sirve el arte?

--Para distraer, para matar el tiempo, para comunicar; para entretener, para entre tenernos. Es una palabra que se puede desarmar y jugar con ella.

--¿Sos un hombre feliz?

--Mucho más de lo que yo esperaba. Cuando tenía dieciocho o veinte años, era un sueño que pensaba que estaba fuera de mi alcance, algún día subirme a un escenario, grabar un disco, que pasen una canción mía por la radio. He grabado un montón de discos, tengo un público que me sigue. Más no puedo pedir. Es demasiado.



LEONARDO SCAMPINI

*Publicado originalmente en El País Cultural nro.476 del 18 de diciembre de 1998.

lunes, 27 de septiembre de 2010

"No pedí estudiar guitarra" (entrevista sept 2010)





Fernando Cabrera está a punto de lanzar un nuevo trabajo: su primer disco de versiones. El repertorio incluirá16 temas de artistas uruguayos. El músico, que tiene 54 años, dice que nunca tuvo éxito y que recién ahora le están "pasando cosas maravillosas". Habla de su niñez en Paso Molino, de lo que fue tocar durante la dictadura y de su relación con Mateo.






En el mundo de la música su atraso, de poco más de diez minutos, es considerado inexistente. Llega algo despeinado. Se nota que no hace mucho que despegó su cabeza de la almohada. Cruza sin apuros la Plaza Matriz. Fernando Cabrera (54) es flaco, muy flaco, y la ropa parece quedarle un poco grande. Sus ojos se entrecierran ante el reflejo del sol de la mañana. Tiene una sonrisa que en muy escasas ocasiones se desdibuja de su rostro; esto solo pasa cuando habla de sus amigos que ya no están -como es el caso de Eduardo Mateo- o de aquellos colegas que no tuvieron su misma suerte. "A veces te enterás de uno que tramita una pensión, de otro que murió en el Piñeyro del Campo, de otro que no tiene un mango. Es dificilísimo vivir de la música en Uruguay. Y te lo digo yo, que lo sufrí en carne propia".

Luchar contra el olvido es una constante de quienes se dedican al arte. Y es esto mismo lo que lo inspiró a realizar un nuevo disco con canciones de otros autores. Este llegará a las bateas en el mes de noviembre. "Son 16 temas de quienes empezaron a hacer nuestra música en la década de 1960. Artistas criollos y urbanos. Esto es algo que nunca hice: tomar creaciones de otros y transformarlas. Desde que empecé, todos mis trabajos tuvieron composiciones solo mías".

-Siendo compositor, ¿por qué grabar un disco en el rol de intérprete?

-Esto es algo que pasa mucho en otros países. Sobre todo en géneros como el blues y el jazz. Ya lo hizo Ruben Rada -con su disco Fan-, que realizó versiones de varios artistas. Incluso hizo una de mi tema Punto Muerto que es excelente, que me encantó. Lo que pasa es que en otros lados siempre hay un mercado para los autores. En cambio, en Uruguay, si uno no se canta a sí mismo no te canta nadie. Todo el mundo hace su propio repertorio. Hay muchos ejemplos de grandes músicos que no eran compositores; Frank Sinatra, por ejemplo. Hacer versiones de otros sirve para que los temas se refresquen.

Nació en 1956. Su niñez se vio marcada -años después, su música también lo estaría- por el barrio Paso Molino. "Pasé la vida ahí. El Prado fue la gran estancia de mis juegos. En algunas canciones mías, como es lógico, aparece eso. Cuando necesitás recurrir a un paisaje, a una esquina, ponés la que conocés, a la que le tenés cariño. Todos mis vínculos, mis compañeros de escuela y del liceo, son de esa zona".

MÉRITOS Y MERECIMIENTOS. "Yo no pedí estudiar guitarra", sostiene Cabrera. Fue su madre la que le compró el instrumento y decidió que fuera a una academia del barrio. La profesora era la argentina Noemí Porratti. Él tan sólo tenía seis años. "Empecé con gran dificultad. Tenía manos muy chicas y las guitarras de aquella época eran durísimas. Me salían llagas. Fue una gran decepción. Me llevó meses pisar bien las cuerdas hasta poder llevarlas con los dedos hasta la madera".

Además de darle pautas técnicas, Porratti le enseñó a tocar canciones. "Empezaban a aparecer las primeras cosas de (Alfredo) Zitarrosa, Aníbal Sampayo, Ruben Lena. Las aprendíamos y nos presentábamos en fiestas de fin de curso, kermeses y eventos del barrio".

-Esa época fue determinante en su destino…

-Ahora el hecho de tocar la guitarra y cantar delante de gente es como andar en bicicleta. La música entró en mí de manera fatalista, yo no lo pedí. Obvio que me gustó. Se convirtió en lo central de mi vida. Pero fue por la suerte, algo que me cayó del cielo cuando a mi madre se le ocurrió comprar una guitarra.

-¿Y cuándo la música se convirtió en una profesión?

-En toda mi niñez y adolescencia vivía la música con enorme pasión. Trataba de mejorar, de estudiar, de tomar un cursillo con alguien, de ir a lo de fulano a aprender un poco de piano, de escuchar discos... Fijate que al comienzo de mi adolescencia es el auge del candombe beat, que explota con Tótem. Estaba muy informado, iba a recitales. Pero al mismo tiempo que tenía esa actitud, no se me cruzaba por la cabeza ser un músico profesional. Incluso en un momento pensé en ser profesor de historia. Y de repente, sin que uno haga participar mucho la voluntad o la ambición, me vi, a los veinte años, por ahí, yendo al Conservatorio Universitario (la actual Escuela Universitaria de Música). Luego me puse a componer y armé mi primera banda: MonTRESvideo.

-Esto fue en 1977. ¿Cómo era dedicarse a la música en plena dictadura militar?

-Era... (piensa durante varios segundos). Creo que se espera de mí una respuesta a esto y tal vez vaya a dar otra. Para mí todo fue continuo y cuando arrancamos con MonTRESvideo la cosa no era tan diferente a cuando yo era niño y tocaba en alguna kermeses. Y tampoco se diferencia mucho a lo que es ahora. Claro que las condiciones técnicas eran bastante amateurs, muy primitivas. Pero poco importa si cantás con un micrófono que se escucha mal o con la mejor amplificación del mundo, el asunto es que vos estás haciendo tu música y hay gente escuchando. Después está el tema de la época: la dictadura. Había dificultades de todo tipo. Pero no hay que victimizarse por ser artista. Porque vos, trabajases donde trabajases, fueras pintor, obrero o médico, estabas igual de perseguido, igual de paranoico, con los mismos riesgos de caer en cana. Mucha gente murió, mucha gente fue presa. Fue horrible. Pero vos vivías igual, o más bien sobrevivías.

El tiempo está después. En 1983 Cabrera graba un disco con su segundo grupo: Baldío. Y con la llegada de la democracia, en 1984, edita su primer trabajo solista: El viento en la cara. "En realidad, en paralelo con las bandas, siempre me presentaba solo en algún lado. Disfruto mucho tocar de las dos maneras".

-¿Qué cambió con la llegada de la democracia?

-Hubo un cambio espiritual, que tuvo que ver con las expectativas que tenía la gente. Siempre se habló de que la dictadura cortó determinados ciclos de la música uruguaya. Yo no lo recuerdo así. En esos años surgieron Eduardo Darnauchans, Jaime Roos, Ruben Olivera, Mauricio Ubal, Leo Maslíah y un montón de gente más. Es cierto que muchos no tuvieron más remedio que exiliarse, pero hicieron música desde afuera. La dictadura no logró tronchar eso. Y cuando llegó la democracia todos siguieron trabajando.

Pocos años después, en 1987, se edita el disco Mateo & Cabrera, grabado en vivo en el Teatro del Notariado junto con el fallecido Eduardo Mateo. Cabrera sostiene que ese es el disco del que más le habla su público, tanto en Uruguay como en Argentina.

-¿Por qué cree que Mateo & Cabrera caló tan hondo en la gente?

-Es difícil hablar de la música. Uno dice palabras, palabras, palabras… Algo deben tener esas canciones, pero no sé qué es. Son cosas que pasan en el momento y uno no se da cuenta. Para mí fue un disco desprolijo, no quedé muy conforme. Nunca hablamos mucho del tema con Mateo. Veníamos de distintas generaciones y en muchas cosas éramos diferentes. Pero al mismo tiempo, cuando tocábamos juntos, teníamos armonía.

-Después de 25 años trabajando en Uruguay, al comenzar el siglo XXI, empezaron a conocer en Argentina su música…

-La razón por la cual yo entré a trabajar a Argentina es ni más ni menos que Jorge Drexler. Él se impuso la misión de hacerme conocer allá. Jorge habló de mí, durante un año y medio, en cada entrevista que le hacían, con cada periodista, colega, productor de espectáculos, directivo de discográfica. Les dio mucha manija. Generó una expectativa con mi nombre. Y para coronar esta generosísima actitud, que todos sabemos que no es común, me invitó al primer concierto que hizo allá, en el Gran Rex. Eso fue en 2002 o 2003. Y se preocupó por todo. Me dijo qué dos temas cantar, qué guitarra llevar, cómo tenía que ir vestido. De ahí en más me llamaron para grabar y tocar con pila de gente. Desde Fito Páez a Liliana Herrero, la Bersuit, Kevin Johansen, Javier Malosetti, Gonzalo Aristimuño. Varios grabaron canciones mías; (Juan Carlos) Baglietto, por ejemplo. Y todo gracias a la enorme generosidad y bonhomía de Jorge.

-¿Y qué significa recibir el reconocimiento de colegas como ellos?

-Lo único que puedo decir es: ponete en mi lugar. Hay personas que, y pasa mucho en el mundo artístico, por ahí tienen un tremendo éxito a los 25 años. Consiguen todo: popularidad, estatus, dinero, admiración. Pero si a esa edad ya llegaste al pico, ¿cómo hacés para mantenerte ahí? A mí me pasó al revés: nunca tuve éxito, fui tan sólo un laburador de la música, viví circunstancias muy dolorosas, jamás tuve una buena economía, y mi perfil bajo hizo que me sintiera frustrado en muchas ocasiones. Y ahora, a esta altura de la vida, me están pasando estas cosas maravillosas, inesperadas. Creo que salí favorecido.

-¿Cómo se ve de acá a diez años?

-Tengo la ilusión de seguir siendo músico hasta la vejez. Hay varios ejemplos de personas que lo lograron, desde B.B. King hasta Pugliese. El drama de todo artista es mantener la creatividad; que no se vayan las ideas, que no se vacíe el baúl. Pero si las circunstancias son adversas uno tiene que estar preparado para lo que el destino determine. En los últimos años mi vida fue tan feliz, tan realizada en la música, que tengo la tendencia a no pedir más. Ya tuve demasiado. Pedir más sería obsceno.
Recitales y estudio

ÍDOLOS: "Rada saca su primer disco solista en 1969 y para mí era un ídolo. Cuando él arma Tótem yo tendría unos 15 años. Eso fue una aplanadora. Era un espectáculo muy fuerte. De una calidad, una polenta, una energía tan grande. Tan nuestro, tan original. También me gustaban Los Olimareños, Viglietti, Zitarrosa, Mateo, Dino. Estaban coexistiendo, los escuchaba por la radio. Cuando iba a los recitales prácticamente ponía la pera sobre el escenario".

FORMACIÓN: "El Conservatorio Universitario me dio muchas cosas de todo tipo, no sólo musicales. No hay nada más divino en la vida que vivir en una situación de estudio: ir a un instituto, tener compañeros, tener una barra de amigos. Intercambiás información, aprendés cosas en trompeta, armás tríos, si sos compositor juntás a algunos amigos y probás tal o cual idea. El problema que tenía el sistema de entonces era que, en lo que yo me inscribí que era Composición, era muy arcaico, respondía a pautas pedagógicas musicales que venían del siglo XIX, del Conservatorio de París. Por consiguiente, por impulso de Fernando Condon, empezamos también a ir a clases de composición y orquestación con Federico García Vigil. Todavía no era el director famoso que es ahora, tocaba jazz, hacía arreglos y tenía una gran capacidad como compositor. Con el tiempo dejamos el Conservatorio Universitario y nos fuimos a estudiar dos años y medio con Graciela Paraskevaidis y Coriún Aharonián".
"Cantando trato de ir revolviéndome"

"Cantando trato de ir revolviéndome. Nací con un timbre medio difícil de modificar. Pero ya me acostumbré y, aparentemente, a mi público no le molesta mucho. Ya no me preocupa el tema de mi voz", señala Fernando Cabrera. Y sostiene que en la actualidad no hay cosa que le guste más que cantar.

"Llegué al punto de automatizarlo. Antes estaba con los nervios de que tenía que meter tal do sostenido, o afinar bien tal re. Ahora es como si estuviera hablando", agrega.

En su nuevo disco, que se presentará en noviembre, Cabrera canta, entre otras canciones uruguayas de los 60, Caminitos de tierras coloradas, compuesta por el artiguense Alan Gómez, sobre la letra del poeta riverense Agustín Bisio; una composición que hicieron popular Los Olimareños. También interpreta El tero tero, de Marcos Velázquez, quien falleció el pasado seis de septiembre, a la edad de 71 años. "Es una tristeza. Curiosamente esa es la canción que abre el disco", adelanta.
Un país chico con demasiados artistas

"Vivir en Uruguay, no de la música, de cualquier manifestación artística, es dificilísimo por la pequeñez, por la cantidad de gente, por lo chico del mercado. Esto es algo que lo sufre desde un guitarrista hasta un quiosquero, pero en el arte se ve aún más. Este es un país que ha tenido a lo largo de más de 100 años una extensa clase media, y es eso lo que hace que exista un porcentaje altísimo de artistas en la sociedad. Voy por la calle y veo a todos los chiquilines con una guitarra al hombro. Yo me pregunto: ¿dentro de algunos años no va a haber más carpinteros, abogados, taxistas? ¡Todos tocan la guitarra! Yo incluido", señala Fernando Cabrera entre risas.

Lo que le molesta al músico es el discurso de aquellos que creen que "los uruguayos no apoyan a sus artistas". "Lo que pasa es que son muchos actores, músicos, poetas, carnavaleros, cineastas, pintores. Alcanza con abrir el diario y ver las obras de teatro que hay en cartel. Por eso los artistas somos todos pobres", reflexiona.

Carlos Tapia.

domingo, 19 de septiembre de 2010

Proximo Show - XVIII Festival Internacional de Poesía de Rosario



El ciclo de lecturas del Festival inaugura el miércoles 22, a las 17.30, con el Maratón de Poesía de la que participan los 21 invitados del extranjero y los 30 del país, entre ellos los ocho poetas de Rosario.

En la explanada del Centro Cultural Bernardino Rivadavia habrá un espacio ambientado por Dante Taparelli especialmente para leste maratón, que cerrará a las 20 con los recitales de Ana Prada, Fernando Cabrera y Adrian Abonizio

(*) El martes 14 de septiembre, a una hora de abrirse la boletería en las Galerías del Parque de España, se agotaron las entradas gratuitas para el concierto de Paco Ibáñez (se entregaron dos entradas por persona como máximo y no se hicieron reservas telefónicas). De todos modos, el CCPE montará una pantalla en la explanada del teatro (en el restaurado muelle sobre el Paraná), para que el público que no haya accedido a la sala pueda ver en directo el espectáculo.

jueves, 9 de septiembre de 2010

Fernando Cabrera en el Festival Internacional de Poesía de Rosario



Entre el 21 y el 26 de septiembre de 2010 se realizará el XVIII Festival Internacional de Poesía de Rosario, organizado por el Ministerio de Innovación y Cultura de la Provincia de Santa Fe, la Secretaría de Cultura y Educación de la Municipalidad de Rosario y el Centro Cultural Parque de España/AECID.

El Festival tendrá como sedes el Centro Cultural Parque de España y el Centro Cultural Bernardino Rivadavia y también desarrollará actividades en otros espacios culturales y en los centros municipales de distrito de la ciudad de Rosario. La edición 2010 estará dedicada a Juan Manuel Inchauspe (Santa Fe, 1940-1991) y en su transcurso se presentará la reedición de la obra del poeta, hace tiempo agotada.

Este año participarán más de 50 poetas de distintos puntos de la Argentina y de Alemania, Bélgica, Brasil, México, España, Francia, Uruguay, Chile, Perú, Colombia, Nicaragua, Guatemala, El Salvador, República Dominicana y Venezuela.

Además de las lecturas tradicionales, habrá debates, entrevistas públicas con poetas y una Clínica de poesía, a cargo de Irene Gruss. El Festival tendrá su inauguración con un recital de Paco Ibáñez, al que le seguirá un ciclo de recitales con la participación de Fernando Cabrera, Liliana Vitale y Alberto Muñoz. Se desarrollará un ciclo sobre cine y poesía y a modo de cierre habrá una puesta de Mujeres terribles, con dirección de Lía Jelín, sobre textos de Silvina Ocampo y Alejandra Pizarnik.

El Festival tuvo su origen en 1993, año en que participaron escritores locales y nacionales. En los años siguientes incorporó a destacados poetas latinoamericanos, por lo que hasta 1999, mantuvo la denominación de Festival Latinoamericano de Poesía. En el año 2000 adquirió su carácter actual de Festival Internacional, propiciando desde entonces el encuentro de poetas de todo el mundo. Una celebración que tendrá pronto un nuevo capítulo.